¿Dónde está escrito quién está protegido, qué prestaciones existen, cómo se financian y cómo se gestionan? La respuesta cabe en cuatro letras: la LGSS. La Ley General de la Seguridad Social es la norma de rango legal que, en su versión consolidada vigente, ordena todo el sistema español de Seguridad Social, y funciona como el marco al que remiten casi todas las demás piezas normativas.
Su arquitectura cubre cinco grandes bloques. Primero, el campo de aplicación: los regímenes general y especiales —autónomos, mar, minería del carbón— y los sistemas especiales dentro de cada uno. Segundo, las cotizaciones: bases, tipos, cuotas y reglas particulares por actividad y contingencia. Tercero, la acción protectora, que es el corazón del sistema y abarca incapacidad temporal y permanente, jubilación, viudedad, orfandad, favor de familiares, nacimiento y cuidado del menor, riesgo durante el embarazo y la lactancia, desempleo en lo que corresponde, asistencia sanitaria y servicios sociales. Cuarto, el nivel no contributivo: pensiones de jubilación e invalidez no contributivas, el IMV en lo que la propia ley prevé y otras prestaciones de protección social. Y quinto, la gestión: organismos, procedimientos, reclamaciones y sanciones.
El texto que está hoy en vigor es un texto refundido aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre. No es una norma quieta: se ha modificado en numerosas ocasiones, y las reformas de 2011, 2013, 2021 y 2023 figuran entre las más relevantes.
Conviene retener una clave de lectura: cada vez que en este glosario se escribe "según la Ley General de la Seguridad Social", se está apuntando a ese texto refundido y a sus disposiciones concordantes. El cuadro lo completan las normas reglamentarias de desarrollo —reales decretos y órdenes ministeriales—, que bajan al detalle lo que la ley enuncia.