Análisis

De 3,5 cotizantes por pensionista en 1980 a menos de 1,4 en 2050

En 1980 había alrededor de 3,5 cotizantes por cada pensionista. En 2025 son 2,46. La proyección AIReF para 2050 baja de 1,4. La cuenta del sistema, en una sola cifra.

En 1980 había alrededor de 3,5 cotizantes por cada pensionista. En 2025 son 2,46. La proyección AIReF para 2050 baja de 1,4. La cuenta del sistema, en una sola cifra.

En 1980, en torno a 3,5 trabajadores cotizaban por cada pensionista del sistema español. En 2025 esa cifra está en 2,46. La proyección de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) para 2050 cae por debajo de 1,4. En menos de tres generaciones, la base contributiva sobre la que se sostiene el sistema de reparto se habrá reducido a más de la mitad. No es un problema futuro que pueda decidirse evitar: es la trayectoria que ya está en marcha.

La serie completa, año a año

  • 1980 (cualitativo, series históricas de la Seguridad Social): aproximadamente 3,5 cotizantes por pensionista.
  • 1996 (mínimo histórico tras la crisis del paro): 2,06.
  • 2007 (pico previo a la Gran Recesión): 2,71.
  • 2011 (impacto de la crisis financiera): 2,47.
  • 2022: 2,39. · 2023: 2,41. · 2024: 2,44. · 2025: 2,46.
  • Proyección AIReF 2050: menos de 1,4 cotizantes por pensionista.
  • Afiliados a la Seguridad Social 2025: 21,84 millones. · Pensionistas 2025: en torno a 9,4 millones.
  • Proyección AIReF 2050: aproximadamente 16 millones de pensionistas.
  • Tasa de dependencia de mayores 2024: 30 %. · Proyección 2050: 53 %.
Cotizantes por pensionista en España (1980-2050) 3,5 3,0 2,5 2,0 1,5 3,5 2,06 2,71 2,46 <1,4 1980 1996 2007 2011 2025 2050 Línea continua: dato observado (Seg. Social). Línea discontinua: proyección AIReF.

Qué mide exactamente este ratio

El ratio cotizantes-pensionista es el cociente entre los afiliados en alta a la Seguridad Social y los pensionistas contributivos del sistema en un mes dado. Es una de las dos cifras clave para medir la salud financiera de un sistema de reparto, junto con la relación entre la pensión media y el salario medio.

  • 2025: 21,84 M de afiliados / ~9,4 M de pensionistas = 2,46.
  • 2050 (AIReF): ~22 M de afiliados (con migración positiva) / ~16 M de pensionistas = menos de 1,4.

El dato de 1980 procede de series históricas reconstruidas. Entonces había menos pensionistas porque la cohorte que se jubilaba era la nacida entre 1910 y 1915, una generación reducida por las pérdidas de la Guerra Civil y la posguerra; y, a la vez, el mercado laboral se modernizaba incorporando a las cohortes numerosas del baby boom de los 60 y 70.

Por qué un sistema de reparto vive del flujo, no del saldo

El sistema español es de reparto: las cotizaciones de los activos financian las pensiones de los jubilados de ese mismo mes. No hay un fondo previo acumulado salvo el Fondo de Reserva, hoy reducido a una cifra casi simbólica frente a la nómina pública anual (192.500 M€). Por eso lo decisivo no es ningún saldo histórico, sino el flujo mensual: cuántos cotizan y cuántos cobran. La aritmética es transparente: si el ratio baja de 2,5 a 1,4, cada cotizante tiene que soportar casi el doble de pensionista por euro aportado, o el sistema necesita ingresos adicionales (impuestos generales, transferencias del Estado, MEI).

La serie histórica enseña, además, que el ratio no es lineal. En 1996, con un paro cercano al 23 %, cayó a 2,06, su mínimo histórico. Los años 2000 trajeron una recuperación rápida hasta el pico de 2,71 en 2007, empujada por el boom inmobiliario y la migración masiva. Desde 2011 se mantiene en una banda de 2,4-2,5 con oscilaciones cíclicas. Pero la caída que llega a partir de 2030 no es cíclica: es demográfica.

Los cuatro supuestos que hunden el ratio bajo 1,4

La proyección de la AIReF descansa en cuatro hipótesis demográficas. La jubilación masiva del baby boom (cohortes de 1958 a 1977) arranca hacia 2023 y se prolonga hasta finales de los años 2040. La esperanza de vida creciente —19,87 años para los hombres y 23,64 para las mujeres a los 65 en 2024— sitúa la media de pensión cobrada entre 23 y 25 años hacia 2050. La natalidad por debajo del reemplazo desde mediados de los 80 hace que las cohortes que entran al mercado entre 2025 y 2040 sean mucho menos numerosas que las que salen. Y una migración positiva de unas 250.000-300.000 personas netas al año, sin la cual el ratio se desplomaría todavía más.

Combinando los cuatro supuestos, la línea base de la AIReF sitúa el gasto en pensiones en el 16,1 % del PIB en 2050 (frente al 12,9 % de 2023) y después en el 14,7 % en 2070, una vez extinguida la generación del baby boom. Es una curva de ola: sube hasta 2050 y baja después.

El mismo problema, visto desde la tasa de dependencia

La tasa de dependencia de mayores compara la población de 65+ con la de 16-64. Es una métrica demográfica pura, no laboral. En España fue del 30 % en 2024 —por cada 10 personas en edad de trabajar, 3 mayores de 65— y la proyección la lleva al 53 % en 2050, es decir, más de 5 mayores por cada 10 activos. No mide lo mismo que el ratio cotizantes-pensionistas: una pesa población, la otra empleo. Pero ambas convergen en el mismo diagnóstico: el peso del colectivo mayor sobre el activo casi se duplica en 25 años.

Tasa de dependencia de mayores en España (65+ / 16-64) 2024 30 % +23 pp 2050 (proyección) 53 % Equivalente: 2024 → 3,3 trabajadores por mayor de 65 2050 → 1,9 trabajadores por mayor de 65 Datos: INE, proyecciones de población 2024-2074. Cálculo propio del ratio inverso.

Lo que ya está pasando entre 2023 y 2026

La caída no es algo que vaya a ocurrir: está ocurriendo. Entre 2023 y 2025 los pensionistas de la Seguridad Social pasaron de unos 9,15 M a 9,4 M (+2,7 % en dos años) y los afiliados de 20,84 M a 21,84 M (+4,8 %). El ratio se mantiene aparentemente estable en 2,41-2,46 solo porque la creación de empleo ha aguantado el envite demográfico.

El problema no aflorará hasta que esa inercia laboral pierda fuerza. Cuando empiecen a jubilarse en masa las cohortes nacidas en torno a 1965 —el pico del baby boom español—, las nuevas altas de pensionistas casi duplicarán las salidas actuales. La afiliación tendría que crecer de forma sostenida para sostener un ratio que, en cualquier escenario realista, se quedará claramente por debajo de 2.

Las dos palancas que mitigan, pero no cancelan, la curva

El sistema podría desafiar a la demografía si la tasa de empleo subiera con fuerza o la migración superara lo previsto. Pero ambas tienen techo. La tasa de empleo ha pasado de cerca del 60 % en 2014 al 67 % en 2025 (ocupados sobre población 16-64); alcanzar el 75 % alemán es posible, pero exigiría transformaciones estructurales en la participación de mujeres, jóvenes y mayores de 55. La migración, en el escenario de la AIReF, asume entradas netas estables de 250.000-300.000 al año; cifras mayores aliviarían la presión, pero generan tensiones no lineales sobre vivienda, integración y política pública. Ninguna de las dos, por sí sola, impide que el ratio baje de 1,4: mitigan los efectos, no cancelan la curva.

Conviene además leer el dato con prudencia. Un ratio de 1,4 no implica insolvencia automática: existen palancas —impuestos generales, MEI, ajuste de cuantías, edad efectiva de jubilación— que pueden compensar. La cifra de 3,5 cotizantes en 1980 procede de series reconstruidas, no de una desagregación mensual homologable a la actual. La proyección de la AIReF a 2050 no es la única: la Comisión Europea (Ageing Report 2024) ofrece una proyección de gasto, no estrictamente de ratio. Y los 9,4 M de pensionistas de 2025 incluyen todas las clases —jubilación, viudedad, incapacidad, orfandad—, porque el ratio se construye sobre el total ya que la financiación es común.

Fuentes

  • Seguridad Social — estadística mensual de afiliación y pensiones contributivas, 2007-2026.
  • AIReF — Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, líneas base 2023-2070.
  • INE — Proyecciones de población 2024-2074 y Tablas de mortalidad 2023-2024.
  • Comisión Europea — Ageing Report 2024, proyecciones país por país.