El complemento por brecha de género vale en 2026 36,90 €/mes por hijo, con un tope de cuatro hijos. Cobrado en 14 pagas y acumulado durante una jubilación femenina media —23,8 años, según las tablas de mortalidad del INE de 2023—, suma 12.295 € por hijo. Una mujer con cuatro hijos y carrera completa que lo perciba puede llegar a recibir hasta 49.180 € adicionales a lo largo de su vida. La cifra impresiona en valor absoluto, pero hay que leerla en su contexto: la brecha pensional estructural ronda el 25-30 %, y el complemento, por generoso que parezca, no la cierra. Sirve para entender qué medidas corrigen de verdad y cuáles solo amortiguan.
Cuánto suma y de dónde sale
- Complemento por brecha de género 2026: 36,90 €/mes por hijo (RD 39/2026, BOE-A-2026-1484).
- Tope: cuatro hijos. El quinto y siguientes no computan.
- Pagas anuales: 14, como el resto de pensiones contributivas.
- Por hijo y año: 36,90 € × 14 = 516,60 €.
- Esperanza de vida a los 65 años (INE 2023): 21,9 años ambos sexos; 19,8 hombres; 23,8 mujeres.
- Acumulado por hijo durante 21,9 años (esperanza media ambos sexos): 516,60 × 21,9 ≈ 11.314 €.
- Acumulado por hijo durante 23,8 años (esperanza femenina): 516,60 × 23,8 ≈ 12.295 €.
- Mujer con 4 hijos durante 23,8 años: 12.295 × 4 ≈ 49.180 € vitalicios.
- Pensión media SS de jubilación, abril 2026: 1.569,70 €/mes.
- Brecha pensional estructural: 25-30 % (cualitativa).
El complemento nació con el Real Decreto-Ley 3/2021 y entró en vigor el 4 de febrero de 2021. Sustituyó al "complemento por aportación demográfica" (2016-2021), anulado tras la sentencia europea del Asunto C-450/18, que consideró discriminatorio el diseño anterior por dejar fuera a los padres. La cuantía es fija por hijo y mes y se revaloriza cada año con el RD anual de pensiones: arrancó en 27 €/mes en 2021, pasó a 33,20 € en 2024 y a 35,90 € en 2025, y llega a 36,90 € en 2026.
La aritmética del acumulado es directa: 36,90 × 14 = 516,60 € por hijo y año; 516,60 × 23,8 = 12.295 € por hijo durante una jubilación femenina media; y 12.295 × 4 = 49.180 € para una mujer con cuatro hijos. Esos 23,8 años son el promedio agregado de esperanza de vida residual a los 65 para una mujer en España en 2023; cada caso real se mueve por encima o por debajo de esa media.
La cifra grande engaña: cuánto del hueco cubre de verdad
Los 12.295 € por hijo —hasta 49.180 € con cuatro— son altos comparados con muchas medidas de política pública. Pero puestos junto a la brecha pensional dejan de impresionar. Con una pensión media de jubilación de 1.569,70 €/mes en abril de 2026 y una brecha del 25-30 %, la pensión femenina media ronda los 1.330 €/mes, lo que deja un hueco de unos 240 €/mes frente a la masculina. Sobre ese hueco, el complemento máximo (cuatro hijos, 147,60 €/mes) cubre alrededor del 60 %; el complemento típico de una o dos hijos (36,90 € o 73,80 €/mes) se queda en el 15-30 %. Es una compensación parcial, no estructural, y la cifra deslumbrante de 49.180 € corresponde a una minoría: la mediana de hijos en las cohortes que se jubilan ahora está más cerca de uno o dos.
A esa cobertura limitada se suma un problema de reparto. Quien tuvo cuatro o más hijos es minoría dentro de estas cohortes. Quien no tuvo hijos no recibe nada, aunque arrastre brecha por techo de cristal o por cuidado de familiares mayores. Los hombres pueden cobrarlo si su pensión es inferior a la de su cónyuge, una regla minoritaria heredada de la sentencia de 2019. Y las pensiones no contributivas (628,80 €/mes en 2026), que sufragan sobre todo mujeres mayores sin carrera de cotización suficiente, quedan fuera del complemento. Dicho de otro modo: el complemento redistribuye dentro del sistema contributivo, premiando a quien tuvo carrera e hijos, pero no llega ni a quien no tuvo hijos ni a quien nunca entró al sistema contributivo, que es probablemente la cara más severa del problema.
Puesto al lado de otras prestaciones
Para calibrar su tamaño conviene compararlo con otras prestaciones vitalicias del sistema, todas medidas sobre una jubilación femenina media de 23,8 años:
- Pensión no contributiva 2026: 628,80 €/mes × 12 = 7.545,60 €/año → 179.585 € vitalicios.
- SOVI no concurrente 2026: 599,60 €/mes × 14 = 8.394,40 €/año → 199.787 €.
- Complemento brecha máximo (4 hijos): 147,60 €/mes × 14 = 2.066,40 €/año → 49.180 €.
El complemento, en su versión máxima, es aproximadamente la cuarta parte de una pensión no contributiva vitalicia. Es una cantidad significativa pero contenida. El sistema dedica al complemento por brecha de género alrededor de 2.000 M€/año (estimación cualitativa), una cifra notable frente a los 192.500 M€/año de la nómina total, pero pequeña en proporción.
Cuatro años de cobro extra que el diseño no quiso
Hay un efecto que el complemento produce sin pretenderlo. La esperanza de vida femenina a los 65 (23,8 años) supera en unos cuatro años a la masculina (19,8 años, INE 2023), de modo que, a igualdad de cuantía mensual, una mujer cobra el complemento durante más tiempo. Un hombre con cuatro hijos lo percibiría 19,8 años (36,90 × 14 × 19,8 × 4 = 40.927 €); una mujer con cuatro hijos, 23,8 años (49.180 €). La diferencia, unos +8.253 € a favor de la mujer en valor vitalicio, es coherente con el diseño: el complemento se cobra mientras se cobra la pensión, y la pensión se cobra hasta el fallecimiento. Mayor esperanza de vida, más años cobrando. Aunque la cuantía mensual sea idéntica cuando aplica, el flujo de caja vitalicio es desigual, y refuerza ligeramente la cobertura femenina.
Donde más pesa: rozando la pensión mínima
El complemento se suma a la pensión bruta, así que interactúa con las reglas de mínimos. Una jubilada con pensión inicial de 1.262,50 €/mes (por debajo del mínimo) y un hijo (36,90 €/mes) queda justo en 1.299,40 €/mes, la pensión mínima de jubilación con cónyuge a cargo de 2026; con dos hijos, alcanzaría 1.336,30 €/mes, por encima del mínimo. Ahí es donde el complemento resulta más decisivo: eleva por encima del suelo legal a quien estaba rozándolo y, como sigue revalorizándose, refuerza esa cobertura cada año. Para mujeres con pensiones medias (1.300-1.700 €/mes) representa una proporción menor, pero igualmente vitalicia.
El complemento por brecha de género es, en suma, un instrumento real y vitalicio que mejora sensiblemente la situación de las mujeres con pensión baja y varios hijos, pero deja fuera a quien más lo necesitaría —sin hijos, en no contributivas, en el SOVI— y, en la mayoría de los casos típicos, cubre solo una fracción del hueco. Mitiga la brecha; no la corrige. La cuenta de 12.295 € por hijo es agregada y aritmética: la cantidad real depende de cada carrera y de cada esperanza de vida, y las cifras vitalicias asumen una revalorización futura similar a la histórica.
Fuentes
- Real Decreto-Ley 3/2021, complemento por brecha de género.
- Real Decreto 39/2026, revalorización de pensiones — BOE-A-2026-1484.
- INE, Tablas de mortalidad 2023 (esperanza de vida a los 65 años, ambos sexos y desagregada).
- Seguridad Social, estadística mensual de pensiones contributivas, abril 2026.
- TJUE, Asunto C-450/18, sentencia sobre el complemento por aportación demográfica.
