El Real Decreto 39/2026 (BOE-A-2026-1484) fija dos cifras de revalorización para 2026: la pensión general sube +2,7 %, la pensión mínima sube +11,4 %. La diferencia, 8,7 puntos, es la mayor brecha entre ambas cifras desde que existen como categorías separadas. La pensión mínima de jubilación con cónyuge a cargo (1.299,40 €/mes en 2026) crece más de cuatro veces lo que crece la general. La política está moviendo el sistema hacia un suelo más ancho, no hacia un cambio uniforme.
Las dos cifras del mismo decreto
- Revalorización general 2026: +2,7 % (RD 39/2026).
- Revalorización mínimas 2026: +11,4 % (RD 39/2026).
- Brecha: 8,7 puntos.
- Brecha media histórica 2014-2021 (era IRP): 0,0 puntos (todas iguales).
- Brecha media reciente 2022-2026: 5,1 puntos.
- Pensión mínima jubilación con cónyuge 2026: 1.299,40 €/mes (1.166,40 € en 2025 → +11,4 %).
- Pensión máxima 2026: 3.359,60 €/mes (3.267,60 € en 2025 → +2,8 %).
La brecha no la dicta el IPC, la dicta la política
Cada año, el Gobierno fija la revalorización mediante un Real Decreto publicado en el BOE. El RD 39/2026, de 21 de enero, establece para 2026 un +2,7 % para todas las contributivas (SS, Clases Pasivas y no contributivas, salvo las mínimas), igual al IPC medio de 2025 conforme a la Ley 21/2021, y un +11,4 % para las pensiones mínimas y no contributivas. La diferencia no es resultado del IPC: es una decisión política tomada desde el RD-ley 2/2023, cuando se introdujo la senda de equiparación de las mínimas al 60 % de la mediana de renta de los hogares de dos miembros (umbral europeo de pobreza), conforme a la Recomendación 16 del Pacto de Toledo.
Los tramos legales ayudan a situarla. Entre 2014 y 2018 (Ley 23/2013, IRP) todas las pensiones subían un mínimo del 0,25 % anual: brecha cero. Entre 2019 y 2021 se aplicaron revalorizaciones IPC negociadas año a año con compensaciones puntuales para mínimas: brecha pequeña, de hasta 1 punto. Desde 2022 (Ley 21/2021) vuelve la revalorización IPC garantizada e igual para todas las contributivas, pero el RDL 2/2023 introduce una senda diferenciada para las mínimas. Así se construye la brecha de 2026: IPC 2025 = +2,7 % para la general; senda de equiparación = +11,4 % para las mínimas.
El sistema se aplana por dentro
La revalorización diferenciada redibuja el sistema desde dentro, con tres efectos visibles. El primero es la compresión de la dispersión: la diferencia entre la mínima (1.299,40 €) y la máxima (3.359,60 €) en 2026 es de 2.060,20 €, frente a los 2.190 € de 2022. La brecha entre suelo y techo se cierra cada año. El segundo es el efecto sobre el incentivo a cotizar: si el suelo sube un 11,4 % anual mientras el techo sube un 2,7 %, el coste de oportunidad de cotizar al tope se reduce y la pensión máxima pierde valor relativo. El tercero es el coste fiscal: subir las mínimas un 11,4 % sobre los aproximadamente 2,5 millones de pensionistas cerca del mínimo vuelca ≈1.500-1.800 millones €/año adicionales al sistema, una cifra similar a la nómina mensual de Clases Pasivas.
La justificación: el 60 % de la mediana
El RDL 2/2023 vincula la pensión mínima al 60 % de la mediana de renta de los hogares de dos miembros. El objetivo declarado es que ningún pensionista que haya cotizado el mínimo legal cobre por debajo del umbral europeo de pobreza relativa. Sobre cifras Eurostat 2024-2025: la renta mediana de un hogar de dos miembros ronda los 21.500-22.500 €/año, su 60 % unos 12.900-13.500 €/año; la pensión mínima con cónyuge a cargo de 2026 (1.299,40 € × 14 = 18.191,60 €/año) ya lo supera, y la mínima sin cónyuge (≈1.057 € × 14 = 14.798 €/año) se acerca al límite. La senda 2024-2027 busca superar el umbral con holgura en todos los tipos de mínimas, y el 11,4 % de 2026 se diseñó dentro de esa senda.
La mínima ya supera al SMI
La consecuencia de seis años de subidas diferenciadas (2020-2026) es que la pensión mínima de jubilación con cónyuge a cargo, 1.299,40 €/mes en 2026, supera el SMI español (1.221 €/mes) y queda al nivel del SMI de varios países UE como Portugal, Grecia, Croacia o Eslovenia. Comparando con la propia trayectoria del SMI: en 2014 el SMI era 645 €/mes y la mínima con cónyuge 700 € (≈+8,5 %); en 2022 el SMI alcanzó 1.000 € y la mínima 966 € (−3,4 %, primer año en que el SMI supera la pensión mínima); en 2026 el SMI es 1.221 € y la mínima 1.299,40 € (+6,4 % por encima). La mínima ha vuelto a superar al SMI tras el cruce inverso de 2022, lo que mantiene una distorsión persistente: el suelo de las pensiones está ligeramente por encima del suelo de los salarios.
Lo que cambia para el diseño del sistema
La revalorización asimétrica no afecta solo a las cuantías; modifica el diseño contributivo de tres formas. Inserta un componente Beveridgiano (pensión-suelo asistencial) en un sistema Bismarckiano (pensión proporcional a lo cotizado) sin cambiar la fachada: el resultado es un sistema más redistributivo desde dentro, con menor relación cotización-prestación. Tiene un coste de equiparación alto: las mínimas son unos 3 millones de pensiones sobre los 10,5 totales, y la subida del 11,4 % añade +1.500-1.800 millones €/año, con un incremento estructural acumulado respecto a 2022 del orden de +5.000 millones €/año. Y genera tensión sobre la sostenibilidad: la AIReF advierte en su informe de 2023 que el coste de la senda de mínimas no estaba presupuestado en la Ley 21/2021 y tensiona aún más la previsión de gasto hacia el 16,1 % del PIB en 2050, sin que el MEI se diseñara para cubrirlo.
Cómo leer este dato sin exagerarlo
Conviene precisar varias cosas antes de manejar la cifra. Subir las mínimas no es un error: la equiparación al 60 % de la mediana es una política explícita y aprobada parlamentariamente (RDL 2/2023). El +11,4 % se aplica solo a pensiones mínimas y no contributivas, no a cualquier pensión baja: una pensión contributiva de 1.000 €/mes que no esté en el suelo del sistema sube solo el 2,7 %. La brecha histórica de 8,7 puntos lo es desde 2014, cuando empezó a publicarse la cifra de mínimas de forma diferenciada; antes no se distinguía. El cruce con el SMI depende del tipo: la mínima sin cónyuge (≈1.057 €) sigue por debajo del SMI (1.221 €) en 2026. Y el compromiso del 60 % sigue una senda a 2027: alcanzado el objetivo, la cifra de revalorización de mínimas bajará, de modo que el +11,4 % de 2026 es probable que sea un récord puntual, no un nuevo techo permanente.
Fuentes
- Real Decreto 39/2026, de 21 de enero — BOE-A-2026-1484.
- Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo — equiparación de pensiones mínimas.
- Ley 21/2021, de 28 de diciembre, de garantía del poder adquisitivo de las pensiones.
- Ley 23/2013, de 23 de diciembre, IRP.
- AIReF — Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, 2023.
- Eurostat — Mediana de renta de los hogares por composición.
- Real Decreto 126/2026 — SMI 2026 — BOE-A-2026-3815.
