Un marinero, un armador o una cofradía de pescadores no tramitan sus pensiones donde lo hace el resto de los trabajadores: su interlocutor es el Instituto Social de la Marina. El ISM es la entidad gestora especializada en el sector marítimo-pesquero encuadrado en el Régimen Especial del Mar, y su singularidad es que reúne en una sola ventanilla lo que para los demás se reparte entre el INSS y la TGSS, sumándole además competencias que solo tienen sentido en la mar.
Reconoce las prestaciones del régimen —jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad, favor de familiares e incapacidad temporal— y, al mismo tiempo, se ocupa de la afiliación, las altas, las bajas y la cotización tanto de los trabajadores como de las empresas del sector, sean armadores, cofradías, empresas pesqueras o autónomos. Hasta aquí, las dos caras del INSS y la Tesorería fundidas en un mismo organismo.
Lo que lo distingue de cualquier otra gestora es la parte sanitaria y social. El ISM mantiene una red de centros en los puertos, presta asistencia sanitaria a bordo y en el extranjero y opera un servicio de radioconsulta médica que permite atender desde tierra a los buques en navegación. A ello añade formación profesional marítima y servicios sociales orientados al sector.
El reparto frente a los demás organismos es claro: para quien trabaja en el Régimen General fuera del ámbito marítimo, siguen siendo el INSS y la TGSS quienes actúan; para quien pertenece al Régimen Especial del Mar, el ISM es prácticamente la única puerta en casi todos los trámites. Su marco normativo descansa en la Ley General de la Seguridad Social, en la regulación específica del régimen y en el Real Decreto 504/2011, que ordena su organización y funciones.