El mismo jornalero puede pasar por dos sistemas distintos en una sola campaña: cotiza por cuenta ajena en el Sistema Especial Agrario (SETA) del Régimen General cuando trabaja para una explotación, pero si es titular de una pequeña finca cotiza por cuenta propia en el RETA. Esa dualidad, sumada a la estacionalidad y a las bases bajas, marca toda la jubilación del sector y explica por qué sus pensiones medias son de las más bajas del sistema.
El Sistema Especial Agrario por cuenta ajena (SETA)
El SETA se creó en 2012 al integrar el antiguo Régimen Especial Agrario (REA) en el Régimen General. Se aplica a trabajadores por cuenta ajena en explotaciones agrarias, ganaderas o forestales que cumplen los requisitos de inscripción.
Sus rasgos distintivos:
- Cotización vinculada a las bases tarifadas del trabajador en función del grupo de cotización y del tipo de jornada (real o alta total).
- Posibilidad de cotizar en periodos de inactividad (cuando no hay actividad pero el trabajador mantiene su vinculación al sector), con cuotas a cargo del propio trabajador.
- Acción protectora: idéntica a la del Régimen General, salvo matices (la prestación por desempleo, por ejemplo, opera a través del Sistema Especial Agrario gestionado por el SEPE, con peculiaridades).
A efectos de jubilación, los trabajadores del SETA siguen las reglas comunes del Régimen General.
El Sistema Especial por cuenta propia agrario (RETA-SETA)
Los trabajadores autónomos agrarios (titulares de explotación, familiares colaboradores en algunos supuestos) cotizan en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios del RETA, regulado por la Ley 18/2007.
Sus rasgos distintivos:
- Cotización con tipos reducidos sobre la base elegida, dentro de los límites del Sistema.
- Cobertura específica de contingencias profesionales y, desde reformas posteriores, de cese de actividad.
- Aplicación, con matices, del nuevo sistema de cotización por ingresos reales del RETA introducido en 2023.
A efectos de jubilación, siguen las reglas comunes del RETA, con las peculiaridades de la cotización agraria.
Edad y requisitos de jubilación
Tanto el SETA por cuenta ajena como el del RETA agrario siguen las reglas generales:
- Edad ordinaria según año de nacimiento y carrera de cotización.
- Periodo mínimo cotizado: 15 años, 2 dentro de los 15 anteriores.
- Acceso a las modalidades anticipadas si se cumplen sus requisitos específicos.
No hay una edad de jubilación específicamente reducida para el sector agrario, salvo los sistemas de coeficientes reductores que pudieran reconocerse a actividades especialmente penosas (jornaleros, vendimiadores en condiciones extremas), en aplicación del procedimiento del RD 402/2025, si el sector lo solicita.
Cómo se calcula la pensión
La fórmula es la del régimen aplicable:
- SETA cuenta ajena: fórmula del Régimen General. Las bases utilizadas son las efectivamente cotizadas, que en muchos jornaleros y peones son cercanas a las mínimas.
- RETA agrario: fórmula del RETA. Las bases tarifadas o por ingresos reales determinan la cuantía.
Una característica importante del sector es la alta estacionalidad de la actividad agraria por cuenta ajena: muchos trabajadores acumulan periodos de actividad y de inactividad. La posibilidad de cotizar en inactividad permite mantener la carrera de cotización viva en los meses sin actividad, pero a coste del propio trabajador.
Quien decide no cotizar en periodos de inactividad puede ver reducida su base reguladora final por la entrada de meses sin cotización. La integración de lagunas atenúa ese efecto, pero no lo elimina.
Pensiones de los trabajadores agrarios
Por la combinación de bases bajas, estacionalidad y carreras cortas, las pensiones medias del sector agrario son estructuralmente bajas y, en muchos casos, requieren complemento a mínimos.
El sistema dual de cómputo introducido por la reforma de 2023, que permite descartar las 24 mensualidades de menor cotización dentro de un periodo más amplio, beneficia especialmente a las carreras agrarias con muchos periodos de inactividad o de bases bajas.
Compatibilidades
La pensión de jubilación del SETA o del RETA agrario es compatible con:
- Pensión de viudedad dentro del tope máximo del sistema.
- Pensiones de otros regímenes con los que el trabajador tenga cómputo recíproco (frecuente en carreras mixtas: empezar como jornalero, pasar a la construcción, terminar como autónomo).
- Modalidades de jubilación parcial, demorada o activa en los términos generales.
El acceso a la jubilación parcial en el sector
La jubilación parcial con contrato de relevo, propia del Régimen General, es aplicable también al SETA cuenta ajena en los términos previstos por la LGSS. En el RETA agrario, en cambio, no hay contrato de relevo equivalente y la jubilación parcial tiene una aplicación residual.
Procedimiento
La solicitud sigue los cauces ordinarios del INSS:
- Sede electrónica de la SS, oficinas del INSS o correo postal.
- Documentación general más, en su caso, la específica de cotización en periodos de inactividad o de cómputo recíproco con otros regímenes.
- Plazo de resolución de 90 días.
La clave práctica del campo es no descuidar los periodos de inactividad: son ellos los que vacían la base reguladora cuando llega la jubilación. Conviene además no confundir el SETA por cuenta ajena con el del cuenta propia, porque son sistemas distintos en regímenes distintos (RGSS frente a RETA). Y quien combina actividad agraria con otros regímenes a lo largo de su vida debe vigilar el cómputo recíproco, porque de él depende alcanzar los mínimos exigidos.
Fuentes
- Seguridad Social — sede.seg-social.gob.es
- Ley 18/2007, de 4 de julio, por la que se procede a la integración de los trabajadores por cuenta propia del Régimen Especial Agrario en el RETA
- Ley 28/2011, de 22 de septiembre, por la que se procede a la integración del Régimen Especial Agrario en el Régimen General de la SS (SETA cuenta ajena)
- Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015)
- Real Decreto-ley 13/2022, de cotización por ingresos reales en el RETA