Análisis

Cohorte 1965-1970: la generación pinza del baby-boom

Por qué la cohorte nacida entre 1965 y 1970 entra en jubilación con las reglas más cambiantes de la historia reciente del sistema español de pensiones.

Hay una franja de cinco años de nacimiento —1965 a 1970, hoy entre los 56 y los 61— que merece nombre propio en cualquier análisis del sistema español de pensiones. Es la cohorte que llegó al mercado laboral con la integración europea de los noventa, vivió como adultos la crisis de 2008, fue golpeada por la reforma de 2011 cuando rondaba los 45 años, sufrió los recortes de 2013 y, ahora, se acerca a la jubilación con el régimen híbrido del RD-ley 2/2023 y bajo la presión demográfica del baby-boom que ella misma forma. Este artículo describe sus rasgos colectivos y explica por qué su jubilación combina más reglas distintas que ninguna anterior.

Por qué se la llama "cohorte pinza"

El término capta dos hechos. Atraviesa el sistema en el momento de máximo cambio normativo: las reformas de 2011, 2013, 2021 y 2023 caen todas dentro de su carrera laboral, ni antes de incorporarse ni después de jubilarse. Y coincide con la rampa demográfica máxima: cuando se jubile, lo hará junto a las cohortes nacidas en la primera mitad de los setenta —el pico cuantitativo del baby-boom—, en el momento de mayor presión sobre la nómina. El resultado es una cohorte que ha cotizado bajo cuatro marcos legales distintos en una misma carrera y llega a la jubilación con cifras y reglas que ya no son las de sus padres ni serán las de sus hijos.

Los marcos legales que han atravesado

Una persona nacida en 1968 que empezó a cotizar a los 22 años (1990) y se jubilará a los 67 (2035) habrá vivido como activa:

  • 1990-2010 · Ley 26/1985, Ley 24/1997 y entorno previo a la reforma. Periodo de cómputo de 8 a 15 años, edad legal de 65 sin condicionantes, escala hasta el 100 % a los 35 años cotizados.
  • 2011-2012 · Ley 27/2011. La cohorte tiene entre 41 y 47 años. Amplía el cómputo de 15 a 25 años (calendario hasta 2022) y eleva la edad legal hasta 67 (calendario hasta 2027).
  • 2013-2020 · Reformas paramétricas de 2013. Endurecen anticipada y demora; introducen el IRP (luego derogado) y el factor de sostenibilidad (que nunca llega a aplicarse).
  • 2021-2023 · Ley 21/2021 y RD-ley 2/2023. Vuelta al IPC, MEI, opción dual del periodo de cómputo, cuota de solidaridad. La cohorte tiene entre 51 y 58 años al entrar en vigor.
  • 2030-2035 · Jubilación. Aplicará la opción dual del cómputo en transitoria avanzada, edad legal estabilizada en 67 y escala del porcentaje aplicable en transitoria final.

El recorrido detallado por las reformas 2011-2023 explica cada pieza.

Lo que hace distinta a esta cohorte

Cinco rasgos la separan de las anteriores y de las posteriores.

1 · Carrera laboral con la "ventana" exacta

Entró en el mercado en plena modernización post-UE y trabajó la totalidad de los años computables para la base reguladora bajo regímenes con base de cotización ascendente en términos reales. Eso debería traducirse en bases reguladoras razonablemente elevadas, salvo lagunas por la crisis de 2008-2014 e interrupciones por cuidados.

2 · Doble exposición a crisis económicas

Es la primera cohorte adulta que vivió dos crisis macroeconómicas durante su carrera: la del petróleo de forma residual al entrar y la financiera de 2008-2014 ya en plena madurez. Una persona nacida en 1968 tenía 40 años cuando estalló la crisis financiera, edad de máxima vulnerabilidad para perder empleo cualificado y no recuperarlo con el mismo salario. La huella sobre las bases de 2008-2014 arrastra la base reguladora a la baja.

3 · Régimen mixto de cotización

Las cohortes anteriores cotizaron casi enteramente bajo Régimen General o RETA puro. Esta contiene una proporción significativa de carreras mixtas: paso del RETA al General, autónomos con periodos como asalariados, cambios de régimen al cambiar de sector. La complejidad del cálculo es mayor.

4 · Coexistencia con el RD-ley 13/2022

Quienes cotizan en RETA en los últimos años de carrera lo hacen ya bajo el régimen de cotización por rendimientos reales. Para quien llega a la jubilación en torno a 2030-2035, los últimos años entran en la base reguladora con bases probablemente más altas. El efecto en la pensión final es modesto pero positivo.

5 · Pico demográfico al jubilarse

Cuando la cohorte se jubile masivamente hacia 2030-2035, se sumará al stock formado por las cohortes inmediatamente anteriores. La nómina vivirá sus mayores crecimientos interanuales en ese periodo. El efecto sobre el equilibrio del sistema y los ajustes posibles está descrito en el análisis de sostenibilidad y baby-boomers.

Las decisiones que tiene por delante

Cinco decisiones pesan más en esta cohorte que en las anteriores:

  • Anticipar o demorar la jubilación. Los coeficientes reductores de la anticipada y los incentivos de la demorada se le aplican con calendarios completos. La pieza sobre anticipada vs demorada presenta los criterios técnicos.
  • Optar por la opción dual del cómputo. El INSS calcula automáticamente las dos opciones —los últimos 25 años (300 mensualidades) y un periodo que se amplía gradualmente descartando los meses de menor base— y reconoce la más favorable. Cuál ganará depende de la estructura de bases de cada persona.
  • Acreditar 38 años y 6 meses cotizados para acceder a la edad legal de 65. Alcanzable para quien empezó joven y mantuvo carrera estable; difícil para quien tuvo lagunas.
  • Acumular cotización adicional vía convenio especial durante los últimos años, cuando proceda. Herramienta menos conocida que puede subir la pensión final.
  • Decidir sobre jubilación activa post-acceso. La normativa permite cobrar pensión y seguir trabajando con porcentajes crecientes según años de demora.

Cada decisión tiene efectos económicos cuantificables; ninguna es trivial.

Lo que el sistema le debe y lo que le pide

Sin valoraciones políticas, dos hechos verificables. La cohorte 1965-1970 ha contribuido con cotización adicional por el MEI desde 2023 y verá la cuota de solidaridad operar sobre sus bases más altas: el esfuerzo neto adicional es mensurable. A cambio, recibirá pensiones revalorizadas anualmente por IPC desde la Ley 21/2021, con régimen de mínimas mejorado por el calendario plurianual: la protección al poder adquisitivo es la más sólida del sistema desde su creación. La AIReF ha publicado simulaciones intercohortes y sitúa a esta franja en un equilibrio aproximado entre lo aportado y lo recibido, con alta sensibilidad a parámetros futuros.

Lo que este retrato generacional no captura

Este artículo describe a la cohorte como conjunto, con rasgos promedio; dentro de ella conviven trayectorias muy distintas, y ningún rasgo colectivo describe a una persona concreta. Las fechas de jubilación (en torno a 2030-2037) y la edad legal de 67 son hipótesis basadas en el calendario vigente, no certezas: una nueva reforma podría alterarlas. El balance "cerca del equilibrio" entre lo aportado y lo recibido procede de simulaciones de la AIReF con alta sensibilidad a empleo, productividad y decisiones políticas, de modo que es una estimación, no un pronóstico cerrado. Las cinco decisiones enumeradas tienen efectos cuantificables solo sobre cada caso, y el cálculo individual corresponde al INSS: esto no es asesoramiento.

Fuentes

  • Ley 26/1985, de 31 de julio.
  • Ley 24/1997, de 15 de julio.
  • Ley 27/2011, de 1 de agosto.
  • Ley 21/2021, de 28 de diciembre.
  • Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo.
  • Real Decreto-ley 13/2022, de 26 de julio.
  • Real Decreto 39/2026, de 21 de enero (BOE-A-2026-1484).
  • AIReF, simulaciones intercohortes.
  • INE, Indicadores Demográficos Básicos.
  • Banco de España, análisis sobre cohortes y mercado laboral.