Cuando hay que entregar papeles en mano para una pensión o sentarse con alguien del INSS a revisar un expediente, el sitio físico al que se acude es un CAISS, el Centro de Atención e Información de la Seguridad Social. Estas oficinas forman la red territorial del Instituto Nacional de la Seguridad Social y están repartidas por todas las provincias españolas y por las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
En un CAISS se resuelven gestiones muy concretas: la solicitud y entrega de documentación de pensiones de jubilación, viudedad, orfandad, incapacidad permanente y demás prestaciones del INSS; la información personalizada sobre derechos en curso, expedientes en tramitación y simulación de cuantías de jubilación; la tramitación del Ingreso Mínimo Vital y de prestaciones temporales como la incapacidad temporal o el nacimiento y cuidado del menor; y las reclamaciones previas y trámites administrativos previos a la vía judicial social.
Un dato práctico que ahorra desplazamientos en balde: la cita previa es obligatoria para la práctica totalidad de las gestiones. Se pide en la Sede Electrónica de la Seguridad Social, en su aplicación móvil o por teléfono. Presentarse sin cita suele significar volver a casa con los papeles sin sellar.
Hay además una confusión que cuesta tiempo a mucha gente. Los CAISS dependen del INSS y se ocupan de prestaciones; las Administraciones de la TGSS se ocupan de altas, bajas, cotización y todo lo que tiene que ver con el trabajador o la empresa. Aunque a veces comparten edificio, son redes distintas con competencias diferenciadas. Acudir a la equivocada implica empezar de cero en la otra.