Análisis

Por qué España gasta más en pensiones que la media de la UE

El 13,16 % del PIB que España dedica a pensiones se explica por demografía, generosidad relativa y composición del gasto. Datos Eurostat y OCDE.

España destinó en 2023 el 13,16 % de su PIB a pensiones, según los datos ESSPROS de Eurostat. La cifra coloca al país en el sexto puesto de la Unión Europea por intensidad de gasto, por encima de la media UE-27 y muy por encima de la media de la OCDE. Esta pieza desmonta esa cifra en sus tres componentes —demografía, generosidad y composición— para entender por qué la cifra agregada es la que es y qué dice y qué no dice.

El objetivo es descriptivo: explicar la cifra. No prescribe ni recomienda nada.

La cifra en contexto europeo

El indicador "gasto en pensiones / PIB" es un cociente, así que su lectura depende del numerador (cuánto se paga en prestaciones de vejez y supervivencia) y del denominador (el tamaño de la economía).

Con datos Eurostat 2023, los países europeos que más gastan respecto al PIB son:

  • Italia: 15,49 %
  • Francia: 14,61 %
  • Austria: 14,44 %
  • Grecia: 14,01 %
  • España: 13,16 %

La media UE-27 se sitúa por debajo de la cifra española. La OCDE, que añade países anglosajones y nórdicos con sistemas y demografía distintos, muestra una media inferior. Los datos completos están en /macro/gasto-pensiones-pib.

Más allá del ranking, los cinco países con mayor intensidad comparten dos rasgos: pirámides envejecidas y sistemas contributivos de reparto con tasa de sustitución alta. La correlación es informativa, no causal: hay países envejecidos con sistemas menos intensos (Alemania, Suecia) y países con sistemas generosos pero menos envejecidos. La comparativa detallada con Italia, Francia y Alemania ilustra qué reglas concretas explican la divergencia.

Componente 1 · Demografía: cuántos pensionistas por trabajador

El primer factor del numerador es cuántas personas cobran pensión. España tenía en 2026 10.476.332 pensiones contributivas en pago (Seguridad Social, abril). La cifra crece año a año porque las cohortes que entran en jubilación son más numerosas que las que salen por fallecimiento.

El ratio de dependencia —población mayor de 65 años sobre población activa o sobre cotizantes— es la métrica habitual para captar la presión demográfica. Eurostat publica el indicador (tps00198) y muestra a España en pendiente ascendente desde 2011, en línea con el sur de Europa.

Dos detalles relevantes:

  • La esperanza de vida al jubilarse en España es de las más altas del mundo. Una persona que cumple 65 años puede esperar vivir, según el INE (2023), 21,9 años de media (19,8 los hombres, 23,8 las mujeres), por encima de la media OCDE, lo que alarga el periodo de cobro.
  • La cohorte del baby-boom español (nacidos entre 1958 y 1977 aproximadamente) ya está entrando en jubilación. La AIReF y el Banco de España documentan que el grueso de la presión se concentra entre 2025 y 2050.

La demografía no explica toda la cifra, pero es la parte estructural más rígida: ni siquiera reformas drásticas la moverían en un horizonte corto. Cómo el sistema encara esa rampa está en el análisis sobre baby-boomers y sostenibilidad.

Componente 2 · Generosidad: cuánto cobra cada pensionista

El segundo factor es la cuantía de las pensiones reconocidas. Aquí entra la tasa de sustitución bruta, que mide cuánto cobra un nuevo jubilado respecto a su último salario.

La OCDE publica este indicador en Pensions at a Glance. Su edición 2025 sitúa la tasa bruta teórica de España en torno al 80 % para carrera completa con salario medio, frente a una media OCDE del 52 %. Es una tasa teórica, calculada sobre supuestos uniformes (carrera completa, salario medio, sin lagunas), no la tasa media efectiva del sistema, pero permite comparar reglas entre países.

¿Por qué España sale tan alta?

  • El cálculo aplica un 100 % de la base reguladora con 36 años y 6 meses cotizados, sin reducción adicional por longitud de carrera.
  • La base reguladora se calcula con un periodo amplio: los últimos 25 años en 2026, un periodo que se amplía gradualmente descartando los meses de menor base (RD-ley 2/2023), lo que permite que las bases altas tardías compensen lagunas tempranas.
  • El tope máximo del sistema (3.359,60 €/mes en 2026, RD 39/2026) actúa como techo, pero la pensión máxima sigue siendo elevada respecto a la mayoría de países OCDE.
  • La revalorización por IPC garantiza que la pensión no pierda poder adquisitivo, algo que muchos sistemas europeos no comprometen con la misma fuerza.

A esto se suma que las pensiones mínimas y las no contributivas se han revalorizado con calendario propio (+11,4 % en 2026 por el RD 39/2026), lo que eleva la cuantía media y, por tanto, el numerador del gasto. Dentro del propio sistema, además, la cuantía media difiere mucho según el régimen del beneficiario, como detalla el análisis sobre pensión por régimen contributivo.

Componente 3 · Composición: qué incluye "gasto en pensiones"

El tercer factor explica diferencias de medición entre países. La cifra de Eurostat agrega prestaciones bajo dos funciones ESSPROS: old age (vejez) y survivors (supervivencia). Eso incluye:

España, a diferencia de algunos países nórdicos, paga el grueso de su protección a la vejez por la vía contributiva pública, no por planes complementarios privados con bonificación fiscal. Al comparar solo el gasto público obligatorio, España aparece más arriba; al incluir el gasto privado obligatorio (Países Bajos, Dinamarca), las distancias se acortan.

La OCDE hace explícita esta distinción en Pensions at a Glance y publica una "tasa de sustitución total" que suma componente público y privado obligatorio. En esa métrica España baja menos respecto a la media porque su pilar privado obligatorio es marginal.

Lo que la cifra no dice

Antes de leer cualquier titular sobre el 13,16 %, conviene tener presente que un cociente como este no mide eficiencia ni equidad: un país puede gastar menos simplemente porque protege peor a sus mayores, no porque sea más eficiente. Tampoco es comparable en sentido estricto al "gasto en sanidad" o "en educación", porque la pensión es una transferencia de renta, no el consumo de un servicio público. Y, sobre todo, la cifra no anticipa la trayectoria: para evaluar la sostenibilidad importa cómo evolucionará con la entrada del baby-boom y con las reformas de ingresos (MEI, cuota de solidaridad). Para esa evaluación dinámica, los informes de la AIReF, del Banco de España y el Ageing Report de la Comisión Europea son las fuentes técnicas de referencia.

Fuentes

  • Eurostat, base ESSPROS, gasto en protección social por función (spr_exp_fol), datos 2023, consultado abril 2026.
  • OCDE, Pensions at a Glance 2025, capítulos sobre tasa de sustitución y composición del gasto.
  • INE, Indicadores Demográficos Básicos, esperanza de vida al cumplir 65 años, serie 2023.
  • Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones.
  • Banco de España, Informe Anual 2024, capítulo sobre finanzas públicas y sistema de pensiones.
  • Real Decreto 39/2026, de 21 de enero (BOE-A-2026-1484).
  • Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo.
  • Comisión Europea, 2024 Ageing Report, proyecciones de gasto en pensiones a largo plazo.