El periodo mínimo para acceder a la pensión contributiva de jubilación es, con carácter general, de 15 años cotizados —y una parte debe caer dentro de un periodo concreto inmediatamente anterior al hecho causante—. Quien no acredita ese mínimo no puede causar pensión contributiva por sí solo. La noticia es que eso no significa quedarse sin nada: hay varias vías alternativas, y algunas recuperan lo cotizado.
La más conocida es la pensión no contributiva de jubilación, para mayores de 65 años con residencia legal en España durante un número mínimo de años y sin recursos económicos suficientes. Tiene cuantía fija, igual para todos los beneficiarios, e inferior a la pensión mínima contributiva; la gestionan las comunidades autónomas (o el IMSERSO en Ceuta y Melilla).
Más allá de esa cobertura asistencial, hay mecanismos que suman cotizaciones dispersas. La totalización internacional agrega los periodos cotizados en otros países de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo, en Suiza, en Reino Unido o en Estados con convenio bilateral de Seguridad Social: la pensión se calcula por prorrata temporis, pagando cada Estado la parte proporcional a sus años. La pensión SOVI rescata las cotizaciones al Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez, vigente entre 1947 y 1966, normalmente incompatible con otras del sistema actual salvo la viudedad. Y el cómputo recíproco entre regímenes une los periodos repartidos entre Régimen General, RETA, Mar o Clases Pasivas para acceder a una pensión calculada con las reglas del régimen aplicable.
Quedan dos opciones de carácter distinto. Mirando al futuro, el convenio especial con la TGSS permite a quien está cerca de jubilarse y por debajo del mínimo completar la carencia cotizando voluntariamente, asumiendo un coste mensual. Y si el hogar está en situación de vulnerabilidad, el Ingreso Mínimo Vital puede actuar como red, en paralelo o en sustitución de lo anterior según el caso.
Lo que no procede es dar las cotizaciones por perdidas: aunque sean insuficientes para una pensión propia, pueden activarse vía totalización internacional o cómputo recíproco cuando concurren las condiciones. Antes de cerrar conclusiones, lo sensato es pedir simulación al INSS.